Electricidad producida por viento y sol

La expansión de las energías renovables constituye, junto con la eficiencia energética, el pilar central de la transición energética. El viento, el sol, la energía hidráulica, la biomasa y la geotermia son fuentes de energía autóctonas y respetuosas con el clima. Permiten a Alemania ser más independiente de combustibles fósiles y contribuyen de manera significativa a la protección del clima.

El uso más extendido de energías renovables se registra en el sector de la electricidad. De hecho, desde 2014 las energías renovables constituyen la fuente más importante en el mix eléctrico alemán. Cubren más de un tercio del consumo alemán. Hace diez años apenas rondaban el 9 por ciento. Esto ha sido posible gracias a la concesión de ayudas específicas. Todo comenzó en 1991 con la Ley de alimentación de electricidad, que establecía por primera vez una retribución fija y una obligación de compra para abrir el mercado a las nuevas tecnologías. En 2000 le siguió la Ley de energías renovables (EEG) con los tres elementos clave: tarifas reguladas garantizadas para diferentes tecnologías, alimentación prioritaria a la red y distribución de los costes adicionales asociados mediante un sistema de reparto entre todos los consumidores de electricidad.
Desde la entrada en vigor de la EEG no han dejado de aumentar las inversiones anuales sobre todo en nuevos parques eólicos e instalaciones fotovoltaicas, aunque también en centrales eléctricas alimentadas con madera y plantas de biogás. La elevada demanda ha originado un nuevo sector económico que tan solo en Alemania cuenta con más de 338.000 puestos de trabajo. Y también ha estimulado la producción eficiente a gran escala de instalaciones de energías renovables, lo que ha contribuido a un descenso considerable de los precios de estas instalaciones a nivel internacional. Así, por ejemplo, en 2014 un módulo solar costaba un 75 por ciento menos que cinco años antes. Mientras que en el año 2000 el kilovatio-hora de electricidad solar en Alemania se pagaba aproximadamente a 50 céntimos de euro, actualmente esta cifra se sitúa, en promedio, entre cuatro y cinco céntimos. Pese al moderado nivel de radiación solar en Europa central, la energía solar se ha convertido en una importante fuente para la producción de electricidad en Alemania. Las instalaciones fotovoltaicas suministran hoy en día alrededor de una quinta parte de la electricidad generada con energías renovables.p>

Las energías renovables refuerzan la producción de energía y la protección del clima

Datos correspondientes a 2015

En estos momentos la fuente más importante de suministro eléctrico a partir de energías renovables es la eólica. Actualmente, la electricidad procedente de aerogeneradores terrestres tan solo cuesta una media de entre 1,9 y 2,5 céntimos por kilovatio-hora.
El reto al que se enfrenta ahora Alemania consiste en configurar el futuro desarrollo de las energías eólica y solar de tal modo que sigan siendo asequibles y contribuyan a la seguridad de abastecimiento. Con tal motivo, el Gobierno Federal ha reorientado las ayudas destinadas a las energías renovables en el sector de la electricidad. Se desarrollan principalmente las tecnologías eólicas y solares por su bajo coste. Los márgenes de desarrollo anuales asignados a las distintas tecnologías facilitan la planificación y el control de su expansión. Los operadores de instalaciones de energías renovables, al igual que las demás centrales, tienen que vender progresivamente la electricidad que producen en el mercado. De esta forma asumen más responsabilidad en el sistema de suministro de energía. Desde 2017 el monto de las ayudas para el conjunto de las plantas con una potencia superior a 750 kW se establece mediante un sistema de licitaciones específicas por tecnología. El plan afecta a cerca del 80 por ciento del refuerzo anual. Además, el refuerzo varía por regiones. Las cantidades licitadas son menores en todos los casos donde existen cuellos de botella en la red eléctrica. Estas medidas permitirán llevar adelante la historia de éxito de las renovables en el sector eléctrico. Además, gracias a la reducción de costos que esto conlleva, la modificación del sistema de fomento hace que se puedan aprovechar mejor las ventajas económicas que implica la transición energética.