¿Y qué obtienen los ciudadanos de la transición energética?

La transición energética solo podrá tener éxito si recibe el respaldo de la ciudadanía. Y esto depende esencialmente de que la energía siga siendo asequible para los consumidores particulares. Ahora bien, los ciudadanos también pueden beneficiarse directamente de la transformación del suministro energético. Y así muchos ciudadanos se asesoran sobre dónde pueden ahorrar más energía en el hogar.

Si desean cambiar su antigua instalación de calefacción o rehabilitar su casa, aprovechan créditos a bajo interés y subvenciones estatales. Si desean alquilar una nueva vivienda, obtienen automáticamente información sobre el consumo de energía y los costes asociados. Y si quieren comprar una lavadora, un ordenador o una lámpara nuevos, pueden consultar en una etiqueta la eficiencia energética de cada producto.
También en el sector clásico de la energía se movilizan los ciudadanos. La electricidad y el calor ya no solo los producen los proveedores de energía pequeños o grandes, sino también los propios ciudadanos. Son propietarios de instalaciones solares, participan en parques eólicos y operan instalaciones de biogás. De los más de 1,5 millones de instalaciones fotovoltaicas que hay en Alemania, gran parte están montados en los tejados de viviendas unifamiliares. Los ciudadanos participan financieramente en alrededor de la mitad de los parques eólicos de Alemania. En el caso de la bioenergía, casi la mitad de las inversiones totales la realizan los agricultores.

Quien no tenga la posibilidad de construirse una instalación de renovables o financiarla por su cuenta, puede asociarse con otros. De hecho, existen unas 850 cooperativas energéticas con más de 180.000 cooperativistas que invierten conjuntamente en proyectos relacionados con la transición energética. Los ciudadanos pueden participar con cuotas desde 100 euros.
Además, los ciudadanos pueden dar su opinión de muchas formas sobre la organización concreta de la transición energética. Pueden exponer sus inquietudes y deseos cuando, por ejemplo, en su región se planifica un nuevo parque eólico. Su participación es especialmente intensa en las autopistas de la electricidad previstas, que transportarán grandes cantidades de electricidad por toda Alemania. Aquí los ciudadanos pueden implicarse en la misma evaluación de las necesidades de desarrollo de la red y dar su opinión. Y todas las demás fases de planificación, inclusive la decisión relativa al trazado concreto, también se realizan con participación ciudadana. Además, antes de que comience el procedimiento formal, los ciudadanos reciben de la Agencia Federal de Redes y los operadores de red información detallada sobre los proyectos de líneas.
Estas actividades se completan con la iniciativa “Bürgerdialog Stromnetz” (diálogo ciudadano sobre la red eléctrica). Esta iniciativa está presente con oficinas de atención al ciudadano y ofertas de diálogo directamente en las regiones en las que están previstos proyectos de desarrollo y ofrece interlocutores fijos para todos los asuntos relacionados con el desarrollo de la red. Mediante este debate realizado con la debida antelación los proyectos energéticos se implementan mejor y se incrementa su aceptación.