Estamos ante el principio del fin de la era del petróleo.

Dieter Zetsche, Daimler AG

El producto de exportación más importante de Alemania es el automóvil. Este sector da trabajo a más de 750.000 personas, lo que lo convierte en uno de los principales empleadores del país. Al mismo tiempo, el sector del transporte es uno de los que más energía consume. En este sector recae alrededor de un tercio del consumo de energía final de Alemania. Por ello el Gobierno Federal está redoblando sus esfuerzos dirigidos a reducir el consumo.
Ya se perciben los primeros resultados: aunque entre 1990 y 2017 prácticamente se duplicaron los kilómetros recorridos cada año en el transporte de mercancías y de personas, el consumo en el mismo período apenas aumentó el 9 por ciento.

Para ahorrar aún más energía, Alemania está desarrollando tecnologías de automoción eficientes y trabajando en la electrificación del transporte por carretera. Sobre todo los turismos, los vehículos comerciales de reparto urbano, el transporte público de viajeros y las motos pasarán a alimentarse con electricidad. Para ello, el Gobierno Federal fomenta el desarrollo tecnológico y la evolución de los mercados por medio de diversos programas.
Los vehículos con pila de combustible se consideran un complemento importante de los vehículos eléctricos alimentados con baterías. Hasta 2019 se invertirán 165.000 millones de euros de fondos de fomento estatales para proyectos de hidrógeno y pila de combustible. En algunas metrópolis alemanas el transporte público de cercanías ya cuenta con autobuses híbridos propulsados por hidrógeno.
Junto a la propulsión ecológica está ganando cada vez más importancia nuevos conceptos de movilidad como el uso compartido (sharing) de automóviles, bicicletas, y scooters eléctricos. Cuando varias personas se juntan para compartir un vehículo están contribuyendo a reducir la afluencia de tráfico y las emisiones. Adicionalmente, existen soluciones digitales que proporcionan una oferta de transporte más eficiente y se registra un mayor uso de la bicicleta. Entretanto, Alemania cuenta con más de 2,1 millones de usuarios registrados en 150 proveedores de Carsharing.
Para que la transición energética tenga éxito en el sector del transporte es preciso realizar cambios en muchos aspectos de la vida cotidiana, la política y la economía. Este proceso necesita tiempo para que el transporte se haga más sostenible sin limitar al mismo tiempo la movilidad de los ciudadanos y ciudadanas.